PACIENCIA: EL VALOR OCULTO DE LA PACIENCIA QUE MEJORARÁ TU VIDA DIARIA

sunset at the beach

La paciencia es una práctica que impregna nuestra vida de paz interior, pero con el ritmo vertiginoso de la comida rápida y la moda rápida, estamos perdiendo la paciencia más rápido que nunca.

Si te sientes frustrado en los atascos, irritado en las colas o enojado contigo mismo por no hacer las cosas bien a la primera, sigue leyendo y descubre cómo cultivar la paciencia mejorará tu vida diaria.

¿QUÉ SIGNIFICA TENER PACIENCIA?

La paciencia es una cualidad, capacidad o hábito de estar tranquilo cuando las cosas no salen como queremos. Es la capacidad en la vida de mantener la calma en situaciones estresantes y problemas diarios en lugar de permitir que la frustración se apodere de nosotros.

Su opuesto es la impaciencia. Todos tenemos expectativas y agendas que queremos que se cumplan, y la impaciencia surge cuando no se cumplen en nuestros términos.

El problema es que no controlamos la mayor parte de lo que sucede en la vida. De hecho, una de las únicas cosas sobre las que realmente tenemos control es nuestra respuesta al mundo. Y podemos optar por responder con paciencia o impaciencia.

¿POR QUÉ DECIMOS “LA PACIENCIA ES UNA VIRTUD”?

La palabra virtud se usa para describir algo que tiene una cualidad beneficiosa o excelencia moral.

Si bien muchos pueden estar equivocados al pensar que la paciencia no te llevará a ninguna parte en un mundo donde se adora el ayuno, es todo lo contrario. El valor de la paciencia es que tiene una cualidad beneficiosa y un impacto positivo en nuestras vidas.

Por el contrario, la impaciencia tiene un efecto destructivo en nuestras vidas y relaciones.

El acto de tener paciencia es un acto de permitir y rendirse. Es permitir que el universo responda a nuestra agenda. Entonces, en lugar de perseguir nuestra agenda en nuestros términos, la establecemos con intención y nos rendimos a lo que el mundo quiere ofrecer. Dejamos que el universo trabaje para nosotros. Pero es más fácil decirlo que hacerlo, por lo que la paciencia es una virtud.

EL VALOR DE LA PACIENCIA

Cuando practicamos la paciencia, nos sentimos cómodos con el mundo, con nosotros mismos y con las personas que nos rodean. No importa lo que esté sucediendo afuera, no importa cuánto caos o confusión, nuestro mundo interior no se ve afectado por retrasos, percances e inconvenientes. Vivimos en un estado de zen y paz.

SENTIRSE IMPACIENTE CAUSA EMOCIONES NEGATIVAS

A menudo somos impacientes. Queremos resultados inmediatos. Queremos llegar a casa ahora, queremos que ese proyecto se materialice ahora y queremos que nos entreguen nuestra pizza ahora. Queremos que el mundo se doblegue ante nuestros deseos y agenda.

También queremos cumplir nuestro objetivo para poder pasar a lo siguiente. Es una forma de vida muy egoica, constantemente orientada al momento siguiente en lugar de vivir el momento presente.

Y si algo se interpone en nuestra agenda, nos frustramos, nos irritamos y comenzamos a arremeter contra los demás.

LA PACIENCIA ES UNA PRÁCTICA ESPIRITUAL

Si bien la impaciencia es un rasgo egoico, la paciencia es un rasgo o práctica espiritual. Requiere que seamos humildes, corteses, educados, respetuosos y modestos. Requiere un compromiso de estar en el momento presente y aceptarlo tal como es. Estar con lo que sea que esté surgiendo en ese momento. No es una práctica fácil, pero vale la pena seguirla si queremos mejorar nuestra vida diaria.

CÓMO LA PACIENCIA MEJORA NUESTRA VIDA DIARIA

LA PACIENCIA MEJORA NUESTRA SALUD

Cuando estamos impacientes, entramos en lucha o huida, lo que perjudica nuestra salud física y mental. Por ejemplo, nuestra presión arterial aumenta, nuestro sistema inmunológico se apaga y liberamos hormonas estresantes.

Por el contrario, la paciencia mantiene nuestro sistema nervioso en modo de reposo y digestión. Esto ayuda al cuerpo a sanar y digerir y es beneficioso para nuestra salud mental. Además, las investigaciones han demostrado que las personas pacientes generalmente son más felices, más satisfechas, menos estresadas y experimentan más gratitud.

LA PACIENCIA MEJORA NUESTRAS RELACIONES

Al ser pacientes, creamos espacio y empezamos a sentirnos espaciosos. Al estar presentes en el ahora, nuestros pensamientos pasan de nuestra propia agenda a las dificultades y desafíos de los demás. Nos volvemos mejores oyentes y comenzamos a sentir compasión y conexión. Nuestra fisiología responde de manera positiva y las personas que nos rodean responden a ese espacio creativo también de manera positiva. Si tenemos la opción, todos preferiríamos estar cerca de una persona paciente que de una persona impaciente; es simplemente una experiencia más agradable. Practicar la paciencia fortalece las relaciones.

LA PACIENCIA MEJORA LOS RESULTADOS DE NUESTROS OBJETIVOS

Cuando nuestra paciencia se dirige hacia nosotros mismos, creamos ese espacio dentro de nosotros mismos. Nos damos permiso para cometer errores, ser creativos y crecer. Esa misma compasión que sentimos por los demás ahora se dirige hacia nosotros mismos, y nos atrevemos a intentarlo de nuevo en lugar de rendirnos y pasar a otra cosa.

Cuando tenemos paciencia, seguimos adelante sin que nos afecten los obstáculos y desafíos, lo que significa que alcanzamos nuestras metas. También significa que podríamos haber tomado una ruta diferente, habernos embarcado en una aventura y haber aprendido lecciones a lo largo del camino.

Tenemos más autocontrol, satisfacción y confianza en nosotros mismos porque logramos nuestro objetivo sin dejar que nuestras emociones nos saboteen.

¿Y la guinda del pastel? Con paciencia, le damos al universo la oportunidad de responder y, a veces, responde de maneras que ni siquiera podemos empezar a imaginar.

A LA PACIENCIA SE APRENDE Y A ELEGIR

Cuando entendemos la paciencia y la impaciencia como respuestas a cómo se desarrolla la vida, podemos elegir la paciencia sobre la impaciencia. Valorar la presencia y el ser y confiar en el universo y la aventura de la vida nos permite desarrollar más paciencia.

CULTIVAR LA PACIENCIA

La paciencia es una práctica espiritual estrechamente ligada al mindfulness. Cultivamos la paciencia siendo conscientes y confiando en el universo.

No se trata de confiar en que el universo se desarrollará exactamente como deseamos, sino de embarcarnos en la aventura de lo desconocido y del panorama más amplio del que tal vez nunca seamos conscientes.

PRACTICAR LA PACIENCIA CON ATENCIÓN PLENA

Podemos hacer esto escuchando nuestra voz interior. Cuando tenemos paciencia, nuestra voz interior es enriquecedora, amable, alentadora y perdonadora. Cuando somos impacientes, somos agresivos e implacables.

Ser consciente de nuestros pensamientos y entrar en nuestro cuerpo cuando empezamos a sentirnos impacientes puede ayudar a aliviar la ira, el estrés y la frustración que sentimos cuando estamos impacientes con nosotros mismos y con los demás.

Podemos cultivar la paciencia adoptando algunas técnicas de atención plena y una nueva perspectiva de la vida.

4 CONSEJOS PARA PRACTICAR LA PACIENCIA

Disminuya la velocidad, empaquete menos y disfrute el momento
Deja el control y mantente abierto a lo que surja en el momento.
Escucha tu voz interior y cambia su narrativa.
Película en nuestro cuerpo y explora de dónde viene la impaciencia.
Respira hondo, expande tu conciencia y mantente presente
La importancia de la paciencia en nuestras vidas y en quienes nos rodean significa que es una habilidad que vale la pena desarrollar. Más personas pacientes en el mundo significan más bondad, menos sufrimiento, mejor salud mental y relaciones más sólidas.

Así que la próxima vez que estés en esos molestos atascos de tráfico en las horas pico, mantén la calma, sé paciente y recuerda que las cosas buenas les llegan a quienes esperan.

Image by Elena Koycheva

Escrito por Kirsti Formoso - Redactora de bienestar de Koraru

Kirsti Formoso es escritora e investigadora sobre bienestar. Le apasiona la salud y el bienestar integral. Tiene más de 30 años de conocimiento experiencial en desarrollo personal y espiritual, y una Maestría en Ciencias en Conciencia, Espiritualidad y Psicología Transpersonal. También es revisora de dos revistas científicas especializadas en Psicología Transpersonal. Cuando no está escribiendo, se la puede encontrar trabajando en su huerto, caminando por las montañas y respirando todas las maravillas que la naturaleza tiene para ofrecer.